
BIOGRAFÍA
Jihan nació en el exilio y creció en París mientras su padre, un abogado de derechos humanos libio, representaba la oposición pacífica al régimen de Gadafi. Tras la desaparición de su padre en El Cairo, vivió con su familia entre los Estados Unidos y Francia y su madre, artista siria, se embarcó en una campaña internacional reclamando justicia.
Jihan se graduó en Política internacional y comparada con especialización en Derechos Humanos, Filosofía y Derecho internacional y realizó estudios de máster en Educación artística y narración. My Father and Qadaffi (estreno nacional en AFRIKALDIA 2026) es su opera prima. Tuvo su estreno mundial en la Sección Oficial de la Mostra di Venezia 2025.
FILMOGRAFÍA
My Father and Qadaffi (2025). Largometraje documental. (88’).
DECLARACIONES
No quiero que mi padre desaparezca por segunda vez. Siento la urgencia de superar este vacío que me asola en medio del incesante caos e inestabilidad de Libia, ya que temo que acabará enterrando mi conexión con Libia. En este documental busco a través de los recuerdos de otros con la intención de crear una imagen más clara de un padre al que no recuerdo.
Hacer este documental me ayuda a entender la importancia de la figura paterna y el impacto de la pérdida del padre en su familia, en su comunidad e incluso en su país. Compartir la historia no contada de mi padre es compartir la historia no contada de Libia, abarcando casi un siglo de historia y política nacionales. Mientras reflexiono con los colegas de mi padre sobre su Libia perdida, desearía poder preguntarle a mi padre: ¿cómo hemos acabado aquí? ¿Cómo va Libia a romper con este círculo vicioso de conflictos?
Mientras reconstruyo el retrato de mi padre, planto la semilla para una conexión más profunda y honesta con él y así liberar mi voz oculta. En vez de encasillar a mi padre como un héroe unidimensional del pasado, busco al hombre tras el mito e intento integrarlo en mi vida presente como ser humano y padre cariñoso.
Desde que tenía seis años, mi madre nos contó la verdad y aunque esto rebajó el shock, no dejaré de luchar contra un sentimiento surreal constante. A pesar de mis recuerdos fragmentados, mis miedos y mis limitaciones culturales en la sociedad libia, estoy intentando superar este sentimiento surreal y reconectar con mi padre y con Libia en mis propios términos, como una mujer honesta. Es una de las formas en las que espero poder conservar a mi padre antes de que desaparezca por completo de mi memoria y potencialmente de la memoria libia.

